Una taza antes del sol: café de especialidad en el Centro Histórico de Cartagena

De Época a Ábaco y la Plaza Santo Domingo, una mañana por la ciudad amurallada siguiendo la historia del café colombiano.

Una taza de café frente a un toile

Las mañanas en la ciudad amurallada tienen un momento exacto. Las calles todavía están frescas, alguien riega las matas de un balcón, una campana suena lejos y la luz apenas empieza a calentar las fachadas. A las diez el sol ya manda. Colombia es tierra de café, y en Cartagena cada vez es más fácil tomarse uno de especialidad sin salir de las murallas. Estos son los lugares a los que mandamos a nuestros invitados cuando nos preguntan dónde empezar el día.

Del Orinoco a la ciudad amurallada

El café llegó a estas tierras de la mano de los jesuitas. La primera mención escrita en lo que entonces era la Nueva Granada se le atribuye al misionero José Gumilla, que en El Orinoco ilustrado, publicado en el siglo XVIII, contó cómo se cultivaba en las misiones de los llanos. La gran cultura cafetera vino después: en la segunda mitad del siglo XIX, con la colonización antioqueña de las montañas, el café se volvió la economía, el paisaje y la identidad de una región entera, y la UNESCO declaró ese Paisaje Cultural Cafetero Patrimonio de la Humanidad en 2011.

Cartagena queda lejos de esas montañas, pero el café es parte de su mañana. Hay que tomárselo temprano, cuando la ciudad amurallada parece de quien madruga.

I · Temprano

A la sombra de la Catedral

Época Café

En la Calle del Arzobispado, a pasos de la Catedral, Época es una cafetería de especialidad que abre todo el día. Tiene la carta de siempre (americano, espresso, latte, flat white, macchiato), desayunos y platos para quedarse, y vende café en grano de distintos orígenes para llevar a casa. Es de las mejores paradas para arrancar la mañana en el Centro.

Llévate café en grano de algún origen colombiano para la casa.

II · Media mañana

Una ciudad de escritores

En mayo de 1948 un estudiante de derecho llamado Gabriel García Márquez publicó en el diario El Universal su primera columna, «Punto y aparte»; lo había llevado al periódico Manuel Zapata Olivella, el médico y escritor de la costa que años después escribiría Changó, el gran putas (1983), una de las grandes novelas de la diáspora africana en América. Ese diálogo entre la ciudad, el Caribe y la literatura vive en estantes como los de Ábaco.

Ábaco Libros y Café

Librería, café y galería en una casa colonial de la Calle de la Iglesia con Calle de la Mantilla. Entre estanterías llenas de historia de Cartagena y una sección dedicada a García Márquez, se toma café colombiano con algo de pastelería.

Ideal para una pausa larga en la tarde, cuando el sol aprieta.

Hay que tomárselo temprano, cuando la ciudad amurallada parece de quien madruga.

III · Santo Domingo

La torre que torció el diablo

La Plaza Santo Domingo tiene su propia leyenda. Su iglesia, considerada la más antigua de la ciudad, tiene el campanario visiblemente torcido; los cartageneros cuentan que fue el diablo, que intentó derribarlo una noche y solo alcanzó a doblarlo. A unos pasos reposa la Gertrudis, la mujer de bronce que Fernando Botero trajo desde Florencia y donó a la ciudad en el año 2000.

Café San Alberto

Frente a la Plaza Santo Domingo, a dos cuadras de nuestra puerta, este café de una hacienda cafetera colombiana tiene una de las cartas de métodos más completas de la ciudad, catas de café con reserva y una tienda para llevarse el grano.

No te pierdas una cata de café, con reserva.

IV · Fuera de las murallas

El brunch del fin de semana

Ely Café

Para el brunch hay que salir un poco de las murallas: Ely Café, en Bocagrande, es uno de los clásicos de Cartagena para un desayuno largo de fin de semana.

Epílogo

Antes de volver a casa

Cuando baje el sol, camina por la muralla hasta Las Bóvedas: 23 bóvedas y 47 arcos levantados a finales del siglo XVIII por el ingeniero Antonio de Arévalo, la última gran obra de la Colonia dentro de las murallas. Fueron depósito militar y, en el siglo XIX, calabozos; hoy guardan tiendas de artesanías. Es el mejor lugar para ver cómo la tarde se vuelve noche sobre el mar.

Libreta de direcciones

Después del café, la casa: Kanibal abre desde el mediodía y SLVJ sirve almuerzo y cena. Muy pronto, La Domenica será nuestro propio mundo del café y el aperitivo. Mira los horarios.