Las noches más largas del año: temporada alta en Cartagena, de Navidad a Semana Santa
Velitas, novenas, doce uvas y una Virgen que baja del cerro: así se vive, y se planea, la temporada en que media Colombia llega a Cartagena.
Diciembre es el mes en que se despiden las lluvias. Las tardes se alargan sobre la muralla, la brisa vuelve a entrar por los balcones de madera y en las plazas empiezan a oírse todos los acentos de Colombia, mezclados con los de medio mundo. De mediados de diciembre a mediados de enero, y otra vez en Semana Santa, Cartagena recibe a medio país y a muchos viajeros de fuera. La ciudad se llena de energía, y también de gente: planear con tiempo marca la diferencia.
Una ciudad que lleva siglos recibiendo invitados
Cartagena se acostumbró temprano a las llegadas. Pedro de Heredia la fundó en 1533 y su bahía se volvió uno de los grandes puertos del imperio español: por aquí entraban los galeones y por aquí salía el oro de un continente. Tanta riqueza atrajo visitas menos amables (Francis Drake saqueó la ciudad en 1586), y la respuesta fueron las murallas que hoy la UNESCO protege como Patrimonio de la Humanidad desde 1984.
La ciudad declaró su independencia el 11 de noviembre de 1811 y resistió en 1815 un sitio tan largo y tan duro que desde entonces la llaman La Heroica. Esa memoria sigue en las piedras: en diciembre, las mismas calles que vieron pasar virreyes, piratas y sitiados se llenan de familias, viajeros y música hasta la madrugada.
La temporada alta no es solo una cuestión de ocupación hotelera. Es el momento en que Cartagena despliega todo su repertorio de ritos, supersticiones y fiestas, una mezcla de fe católica, herencia africana y alegría caribeña que explica, mejor que cualquier teoría, por qué en esta costa lo mágico se vive como cosa de todos los días.
I · Diciembre
Velas, novenas y una ciudad encendida
En Colombia la Navidad empieza antes de tiempo. La noche del 7 de diciembre, la Noche de Velitas, las familias encienden velas y faroles en las puertas y en los andenes en vísperas de la Inmaculada Concepción, y el país entero amanece oficialmente en temporada. Del 16 al 24 se reza la novena de aguinaldos, nueve noches de oraciones, villancicos y buñuelos que convierten cualquier sala, y a veces cualquier patio colonial, en un pesebre con invitados.
El Centro Histórico se ilumina y las plazas se llenan desde temprano. El 25 de diciembre de 2026 cae viernes, así que el fin de semana de Navidad es largo.
II · La última noche
Doce uvas y una maleta
El 1 de enero de 2027 también cae viernes. La última noche del año es la más pedida en toda la ciudad: si quieres cenar en Casa Salvaje, entra a la lista de invitados para enterarte primero de los planes de fin de año.
El 31 de diciembre, Colombia se entrega a sus agüeros. Doce uvas con las doce campanadas, una por cada deseo; ropa interior amarilla para atraer la abundancia; lentejas en el bolsillo; y, para quien quiere viajar el año siguiente, una vuelta a la manzana arrastrando una maleta. En muchos barrios todavía se quema el Año Viejo, un muñeco de trapo y ropa vieja que se despide en llamas a la medianoche.
Nadie admite creer en nada de esto, y casi nadie se atreve a saltárselo.
III · Enero y febrero
Libros, y una Virgen en lo alto
La temporada no termina con los fuegos artificiales. A finales de enero, el Hay Festival, que llegó a Cartagena en 2006, reúne en los claustros y teatros del Centro a escritores, músicos y pensadores de todo el mundo. Y el 2 de febrero la ciudad celebra a su patrona, la Virgen de la Candelaria, cuya imagen baja en hombros desde el convento de La Popa, en lo alto del cerro.
A ese convento lo acompaña una de las leyendas más antiguas de la ciudad: cuenta la tradición que en la cima se adoraba a un espíritu en forma de chivo, y que un fraile lo arrojó por el precipicio que todavía llaman el Salto del Cabrón. Los historiadores la discuten; los cartageneros la siguen contando.
IV · Semana Santa
La ciudad de las iglesias, otra vez llena
El Jueves y el Viernes Santo son el 25 y el 26 de marzo de 2027. Es otra de las semanas más llenas en Cartagena, y una buena excusa para mirar con otros ojos las iglesias y los claustros que llevan siglos marcando el ritmo de la ciudad.
Epílogo
Consejos para la temporada alta
- Reserva todo antes: vuelos, hotel y mesas.
- Muévete a pie por el Centro: es más rápido que cualquier carro.
- Ten en cuenta los festivos en el calendario de puentes.
- Fechas especiales: los horarios pueden cambiar; confirma por WhatsApp y revisa los horarios.
